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MoToViAJeRoS

KLK MoToReS y RoCk MoToEnCueNTRoS AgEnDa AgEnDa RoCK FoTo De MoToEnCuEnTrOs CoSQuiN RoCk 2009 MoToViaJeRoS PoR SiEmPrE PaPPo

El espacio mas esperado por nuestros amigos "Motoviajeros" a traves de sus historias, anecdotas y fotos vamos a poder recrear , lugares, paisajes, caminos, culturas e informacion fresca para aquellos que esten pensando en largarse a las rutas....

MoToViAJeRoS

 Este es el camino que va a relaizar nuestro amigo Gabriel..

Esta es la travesia de un motociclista argentino
que hace unos años esta viviendo en Ecuador y que
esta proximo a recorrer sudamerica pasando por
Argentina, obvio que  nos va a ir contando
su aventura en moto.


Gabriel se puso en contacto con KLK y esto nos decia..
Hola Conie:
Te cuento que el recorrido es como sabemos los aventureros jeje,
 incierto una vez que esta en el camino. Más allá de esta idea
tengo planeado ingresar a Perú para luego entrar a Bolivia
camino a la Paz y Cochabamba. De viene la mejor parte del viaje
que es encarar el salar de uyuni para luego ir camino
desierto hasta Chile por laguna colorada.
(luego colocare unos mapas en el blog para mejor referencia.)
Una vez ingresado a chile voy directo al dificil paso de jama
en Jujuy.De ahi bajare Salta Tucuman por Tafi Catamarca,
Rioja, Cordoba, San luis , San juan, Mendoza. y de ahi para
abajo hasta Uasuahia.
Despues Subire Hasta Buenos Aires Para luego Uruguay, Brasil,
Paraguay, y de ahi vere si subo a Venezuela por Brasil vuelvo
por Bolivia.
Claro todo depende de mi rusa si ella aguanta yo aguanto
Chevere un medio como el tuyo por aqui no existe ni en sueños
Un abrazo
Gabriel
Quito Ecuador
Mitad del Mundo
www.gabriel-sudamericaenmoto.blogspot.com

VIAJERO: Gabriel

SALIDA: Sabado 1 de Septiembre 2007 desde Monumento a la Mitad del Mundo Quito - Ecuador
  LA MAQUINA
Marca: Izh, Modelo: Yunker, Cilindrada: 350cc, Motor: 2 tiempos, Origen: Rusia

PASOS DESAFIO
Desierto de sal Uyuni, Desierto de Siloli o "Dalí", Desierto de Atacama, Paso de Jama, Ruta 40 y Ruta de la Muerte

http://www.gabriel-sudamericaenmoto.blogspot.com/

Todas aquellas agrupaciones, Mc y motociclistas
amigos de KLK MoTores y Rock
que vean a nuestro amigo en las rutas por favor denle una mano..
es una aventura bastante ardua...
seamos solidarios.
Gracias.
Conie Francis.


 

DOS POTENCIAS SE SALUDAN ... jejjejjeje
Conie y nuestro amigo el motoviajero Gabriel en la provincia de Cordoba-Argentina...
como todo viajero se marcan una ruta pero no siempre pueden cumplirla a rajatabla a
veces toca desviar, y asi fue que nos encontramos 1ro en Cordoba-Cap. en casa de
Los Apostoles y luego en Embalde Rio III.
Evidentemente nuestro amigo motoviajero va sorteando muchos obstaculos, pero quien
le quita lo bailado, ademas a esta altura de los acontecimientos todos ya somos
complices de su aventura demosle una mano en lo que podamos... .. fue y es una
prueba extremadamente peligrosa pero KLK le puso fichas a este corajudo y lo logro..
ahijuna Canejo!!! actualmente ya esta en suelo argentino... en Bs As. jejje

A LAGUNA COLORADA
lunes 5 de noviembre de 2007
 
Una vez en camino, bueno, de camino solo tiene el nombre. Más bien río seco lleno de arena y piedra suelta jeje. Te hundes, te resbalas te tropiezas, te muchas cosas más. Hice 60Km. con todo mi esfuerzo hasta que se me fue la moto de lado, ya era tarde y ahí mismo acampe por esos lados. Elegí mal una huella y fue el peor camino. Llegué a un pueblito llamado San Juan y aproveche a lavar la moto, y mis cabellos jaja. En el lugar una francesa que iba en 4x4 apareció a la tarde y al otro día a las seis menos diez de la mañana, con una taza de café caliente, dos galletas y una manta de regalo. Seguí cruzando otro salar bien lodoso, más o menos 45km hasta cruzar una vía férrea. Esta vía pasaba por un zona elevada, bastante dura pa la rusa. Justo cuando estaba
cruzando y con el envión, la parte de abajo me golpea contra el riel. Inmediatamente comienza a salir un espantoso ruido del pistón derecho. Creo que se rompió o descolocó un anillo. Decido continuar, lo hago con el ruido feo, el camino es in transitable. Elijo ir a campo traviesa y me entierro por enésima vez. La temperatura es tenaz y el viento helado. Nuevamente se hace la noche mientras reflexiono si desarmar o seguir así. Asé suficiente masa de pan esa noche porque la leña ya empezaba a escasear por ahí. Sigo y el terreno se hace cada vez peor, más alto, mas calor, mas de todo jaja. La brújula es de gran ayuda y las fotos satelitales que me bajé del google sirven en algo. Acampo, desacampo, paro, sigo. Tengo sal, arena, polvo y cansancio en todos lados. La tiras de las alforjas ceden y los elásticos sujetadores comienzan a romperse. Los paisajes son cada vez más espectaculares y brutales. El aire es saladísimo, peor que en el salar, esto me llama la atención. Mientras respiras esta sal, el sol te sofoca y los vientos te llenan de escalofrío con su poder helado. Llego a otro pueblito y me doy cuenta que erré el camino, estoy lejos, lejos de la laguna. En el lugar se ríen y me aconsejan cortar camino por una zona que debo, según ellos, subir, subir, subir. Me decido por este y lo sigo, después de andar un rato se abre el camino izquierda y derecha. Luego nuevamente y así sucesivamente. He subido hasta las nubes y mucho más allá. Más subes y peor es el camino, menos aire, más vientos, más arena. Con la rusa nos embarcamos en una lucha épica contra las alturas y los elementos. Sudo hasta la última gota de nicotina, la rusa suda gasolina. Hedimos a todo. La mezcla de esfuerzo humano y mecánico genera toda clase de aromas a gasolina, aceites, grasas y cansancio. Por primera vez se enciende el electro ventilador. Grande rusa. Allá vamos y mientras lo hacemos, más fuertes nos hacemos jaja. Luego de cruzar muchos ríos, enredarnos en muchos vientos y rodear varios salares, divisamos a lo lejos Laguna Colorada. Su hermosura valió el esfuerzo. Pare la moto y mientras sacaba fotos, a unos 700 metros se formó el más grande y poderoso torbellino que había visto hasta el momento. Le saque tres fotos mientras me preguntaba si esto estaba pasando. Continué por otro salar hasta que se hizo de noche. El camino era un río de arena y el viento de frente nos frenaba violentamente, veía poco y en cuanto divisé una saliente paré. Siguiente día crucé el valle de Dalí, majestuoso y surrealista hasta el cansancio. Crucé también valles de piedras caprichosas y con forma de casa de duendes. Vi tantas cosas espectaculares y pasé tantos desafíos que no quería que el trayecto difícil se acabe. Llegando a Laguna Verde me caigo nuevamente y esta vez bien fuerte. Me levanto nuevamente, logro levantar a la rusa y llego a un refugio de guarda parques, quienes me miran sorprendidos e invitan a pasar la noche. Siguiente día parto hasta completar los últimos de los aproximadamente 600Km. más difícil que quizá tenga en mi vida. Llego a la frontera con el hermoso Chile y a una ruta perfecta, perfecta. Cuando estoy en Chile me doy cuenta que dejé el casco en el refugio Boliviano. A la vuelta hacia Argentina me introduzco ilegalmente a Bolivia para recuperar mi casquito, paso la noche y al siguiente día le doy la vuelta a la Laguna Verde y cuando estoy saliendo ilegalmente a Chile, me choca finalmente un pequeño torbellino, quien me brindó la última sensación de adrenalina del lugar, y de ahí a la Argentina. En fin, esta fue la aventura en pocas y apresuradas palabras. Hay tanto que podría contar que sería largo ahora, debo seguir viaje. Cuando finalice el recorrido haré una Web completa con lujo de detalles, hasta eso, deleitarse con las fotos.
 
SALAR DE UYUNI
Pues al fin amigos logro conectarme, es que quedé hecho estatua de sal y me costó volver a la vida jeje. Este trayecto desde Uyuni hasta Laguna Colorada y de ahí a Laguna Verde es realmente espectacular. Pero comencemos por donde nos quedamos, salí de Oruro luego de estar en la casa del Rafa y su mamá, quienes me trataron de maravillas. Gracias rafa por las gafas para la arena y la chaqueta roja para el frío y el saco azul también. Gracias al vecino de enfrente por el pasamontañas pa el frío y la costura del estuche de la cámara, también por llevarme a comer los exquisitos “trancapechos” (carne apanada con papas fritas, arroz, ensalada de lechuga, tomate y cebolla todo dentro del sándwich!!!. Gracias a Ricarda la mamá del Rafa por el chalequito, la gorra roja, la botella de agua, la comida para el viaje y todo lo demás. Gracias a Ruben y amigazo por las sardinas, paté y demás. Partí de Oruro rumbo a Potosí disfrutando del espectáculo que brindan los inquietos torbellinos. Los hay de todos los tamaños, flacos y de hasta quince pisos de altura que se bambolean de un lado al otro de forma ligera. Gordos y oscuros, amenazantes, que nada envidian a los tornados, se desplazan con furia y lentitud. Ver esto es un privilegio, no se si es por la época del año o siempre están por ahí, como sea, es algo digno de admiración. Acampé en algún lado por ahí, ese algún lado que se destaca por su belleza y soledad, ese algún lado casi fue interrumpido por una gran explosión. La luz trasera estaba prendida desde quien sabe cuando y el faro comenzó a derretirse incendiando la chaqueta roja que me dio el Rafa, grrr., no la había usado ni una vez, todo esto entre medio de los tanques de gasolina de refuerzo. A la mañana me despertaron unos pasos y vociferaciones extrañas, era un hombre que más que hombre parecía un duende. Sus pies y manos estaban curtidos hasta el límite, asemejándose a un animalito salvaje. El me hablaba en aymará y yo solo atinaba a comprender lo que mi cabeza procesaba, ja ja ja. Le convide un cigarrillo y un poco de chulpi. El señalaba a las montañas haciéndome señas para que vaya a comer, o que me iban a comer jajaja, quien sabe. Llegué a Potosí bajo lluvia de piedras heladas y me dispuse a llenar los tanques. Estando en la gasolinera con los tanques al tope, la rusa se inclinó de más y se fue al suelo. Un par de días antes había perdido la tapa de uno de los tanques. O sea que uno iba tapado con plástico no más jejeje, así que al caer la rusa la gasolina de desparramo por todos lados. Superado el inconveniente me fui para acampar en un terreno baldío, al otro día le cambié el zapatito trasero a la rusa. Ya rumbo a Uyuni íbamos saltando, saltando de un lado a otro en un camino que empeora poco a poco hasta convertirse en el peor de los caminos. Los famosos “serruchos” del camino o “calamina” como le dicen en Bolivia, son de la peor cosa. Los hay angostos y profundos, anchos y bajos, con arena, con piedra, etc., etc. Y yo que pensaba que el Cañón del Pato en Perú era cosa seria jajaja. Estos malditos serruchos me esperarían durante los próximos 600km!!! En subida, en bajada, en curva, con viento, con torbellinos, atardeceres, amaneceres, estrellas fugaces y que se yo que más, pero los tendría con migo hasta que se me incrustasen en la conciencia más profunda. Yo creo que pasarán muchos años en los cuales me despertaré por la noche por alguna pesadilla con los malditos serruchos jajajajaja., y la arena. Llegué al pueblo de Uyuni y me fui directo al cementerio de trenes, todos oxidados y al olvido me dieron la bienvenida con recuerdos de lo que alguna vez vivieron. El lugar merecía ser acampado así que ahí me quedé a pasar la noche repasando la lista de compras. Esperé tanto tiempo para estar en el salar que la sola cercanía del mismo me tenía inquieto, ya quería salir a su encuentro pero la noche me detenía. Miraba al horizonte y miraba a la rusa, pensaba en cuanto habíamos logrado y en cuanto más quedaba. Este trayecto sería el más difícil de todo el viaje, si señor. Al alba estaba ya estaba en pie de guerra y listo para el gran día, luego de comprar agua, harina, mucha avena y tabacos, comencé a comerme los próximos veinte Km. hasta Colchani. Una vez ahí, me olvide de conseguir algunos palos para el fuego, ni siquiera paré la moto un instante. Seguí manejando y ya con el salar ante mis ojos aceleré más y más inundándome de él. Solo alcancé a divisar unos turistas en la orilla quienes con pulgares en altos me saludaban sorprendidos. También vi las montañitas de sal acumuladas por el esfuerzo de los trabajadores. Seguí y seguí, no lo podía creer, ya estaba ahí. La rusa creo sentía la misma emoción pues en cuanto pisó la sal se convirtió en la “todopoderosa” jajja. Describir cuan emocionante es, es muy difícil, pero baste decir que zambullirse en la inmensidad más blanca, pura, inmaculada y espectacular es fantástico. Iba cortando horizontes y la orilla se hacia cada vez más lejana. Las múltiples huellas del principio se hacían cada vez más dispersas y a cada Km. nos liberábamos de los caminos. Iba a 90km/ph y la rusa no quería aumentar su velocidad. Cerré los ojos y por primera vez pude experimentar la sensación de conducir a toda madre y sin obstáculos. Conducir con los ojos cerrados es fantástico, una vez que los cierras viene la primera sensación de vértigo, para luego dar lugar a una sensación de flotabilidad y libertas indescriptibles. Es como si tuvieras alas de verdad y te dirigieras a las nubes. En uno de esos ratos de magia sentí un pequeño salto y luego otro más fuerte, estaba ingresando en una parte donde había pequeñas pero durísimas afloraciones salinas. Seguí más allá de mis emociones y paré para acampar. Antes de la armada general saqué el sobre techo de la carpa para hacernos sombra y me tiré al lado a disfrutar del inmenso paisaje. Saqué mi petaca y tabacos y ahí tirados en el gran desierto de sal brindamos. Digo brindamos pues la rusa también brinda jajaja. Ya cuando el sol se escondía y el campamento estaba listo , me doy cuenta que el contacto de la rusa estaba encendido grrr. No se si me olvide por la faena o se corrió al sacar la mochilita del tanque. Cuando me ha pasado esto generalmente al otro día la batería se carga un poco y esta enciende sin problemas, así que me quedé tranquilo, viendo como la luna amanecía en el Este compitiéndole al sol en su grandeza. El espectáculo que me tocó vivir aquí en el Gran salar de Uyuni es algo que nunca podré olvidar. Quedó en este lugar una parte de la rusa y de mí y esto jamás cambiará. El sol se zambulló y la luna le negó a las estrellas lucirse. Nunca oscureció. El brillo era tal que el suelo parecía un foco, casi no dormí. El viento de la tarde se fue a no se donde y el silencio mas espectacular izo su entrada. Mis amigos, créanme cuan difícil es explicar lo que se siente en un lugar como este bajo estas condiciones. La temperatura solo bajó a cuatro grados. Llego un punto en que no tenía nada que hacer. No había noche, silencio total, cero vientos, nada de vida en el lugar más que los propios latidos de mis pensamientos. Digo de mis pensamientos porque mi corazón no latía, con tanta quietud y silencio en realidad retumbaba jajaja. De pronto me encontré dando vueltas por ahí, sobre las líneas que forman los rombos, caminando sin rumbo fijo y bajo el crujir de la sal. Caminar sobre estas quebraduras es divertido, casi un vicio jaja, cruje como papa frita o como galleta lo cual te despierta el hambre jajaja. En solo unos ratos me encontraba lejos y la rusa custodiando el campamento era solo un punto. Esa noche tome café a la vela, todo un logro. A la mañana recibí un amanecer grandioso, desarmé el campamento bajo un viento cada vez más fuerte y boludeé un poco para hacer unas fotos. Cuando estaba todo listo para partir quiero encender la rusa y esta tenía la batería muerta. Muerta es poco jeje, era un despojo. Por la grandísima gran suerte tenía la batería que me regaló el águila Jimie de Cochabamba. Gracias Jimi, si no fuera por ti estaría mi estatua en el salar jajaja. Arranqué finalmente y seguí al Oeste siguiendo a mi brújula. Con la ayuda de los binoculares pude divisar el grupo de islas que se encuentran por ahí. Llegué a la isla Inkahuasi, le di la vuelta y me subí para hacer unas fotos. Me gusta la foto en que la rusa parece estar sobre un cactus. De ahí me dirigí dirección sudeste hasta encontrar una salida adecuada que me lleve a Laguna Colorada. En el trayecto la rueda trasera hacia más ruido que una licuadora. Paré no se cuantas veces bajo el intenso calor para ajustar, el salar no quería dejarnos ir. Finalmente conseguimos llegar donde queríamos, la rusa y yo estábamos satisfechos. Fuimos afortunados, no por no perdernos o quedar en medio de la nada, sino por haber disfrutado de un lugar inigualable.


viernes 19 de octubre de 2007


RUMBO A UYUNI
Sali de Cochabamba custodiado por Carlitos, Jimy y un amigo de EFE. Sali con la fuerza brindada por mis nuevos amigos, las Aguilas Legendarias, y encare las alturas para llegar a Oruro. Por fin el cartel que indica los 4496m.s.n.m, pues de venida no le había visto. Neil me habia pasado un tema de Iron Maiden, corre hacia las colinas, el mejor tema segun mi gusto. Iba escuchandolo incansablemete hasta alcanzar la cima y más allá. Ahora, estoy Oruro con motoqueros que estan formando su club formalmente, mañana hare como antesala a Potosí, camino a Uyuni y su salar. En los proximos días estare en el medio de la nada. Todos concuerdan en que es una estupidez, a más de peligroso, acampar en el medio del salar. Escuche cientos de historias sobre todo tipo de muertes horribles en este mar de sal. Hasta los militares me advirieron, pero como es costumbre, hare lo que mi corazón siente. Las posibilidades de congelarse y convertirse en estatua de sal son grandes, pero tengan en cuenta que en estas cosas el peso es fundamental, me ahorrare llevar este condimento. Despues de esta entrada no se cuando volvere a actualizar el blog, obvias razones. Si es posible será desde Uyuni, sino, desde Jujuy Argentina, despues de pasar el salar y llegar hasta laguna colorada e ingresar a chile para ir directo a la Argentina. Hasta ahora el viaje va espectacularmente espectacular jeje, el cansancio acumulado aflora cuando me bajo de la moto, cuando estoy un par de días parado. Cuando me subo parece que nos ponen dos motores a reacción y salimos disparados jaja. Uyuni, allá voy.

 AGUILAS LEGENDARIAS DE COCHABAMBARodando desde Coroico llegue hasta unos 120km de Cochabamba donde me esperaban las Águilas Legendarias. Poseedores de las infalibles Jawas, primas hermanas de mi rusa. Motores dos tiempos, 350cc y mucho humo. Me recibió Cesar, el presidente del Club, y me llevo a almorzar donde se encontraba Pachi, Vicepresidente, después fuimos a la cede de las Águilas donde nos encontramos con Carlos y nos tomamos una jarra de café, un litro y medio aprox. jeje. Charlamos largo hasta que llegaron las demás águilas a darme la bienvenida. Me recibieron como a un hermano y solemnemente me nombraron miembro honorifico de las Águilas Legendarias de Cochabamba. Recibí una camiseta y un banderín del club. Fue una reunión muy buena donde me brindaron su amistad y apoyo, me hicieron sentir parte del club. Tras la entrega de presentes decidieron hacer caravana de bienvenida, a lo cual nos dirigimos por las hermosas calles de Cochabamba echando humo por todas partes jeje. Luego de dar varias vueltas nos paramos en la plaza principal y tomamos unos cafés de un señor que parecía que vendía gasolina por sus bidones jaja. Después de un rato (y yo veía que Cesar hablaba por tel.) me dicen si ya estoy listo para ir al hostal, a lo que yo respondo (que hostal?!,) no quisieron decirme nada. Nos fuimos en caravana a colocar unos afiche para promocionar un evento y de ahí nos fuimos al “hostal”. El hotel cinco estrellas “La Colonia” a todo lujo y comodidad. Ellos de divertían viendo mi reacción jajaja, imaginen después de venir acampando y tragando polvo por todos lados jajaja. Descargamos el grasiento y polvoriento equipaje al brillante y cómodo hotel y nos fuimos por ahí. Luego nos fuimos a una disco pero yo y Neil, tesorero del club nos retiramos por cansancio. Cuando salimos mi batería empieza a fallar e intentamos arreglarla. Resultado, se nos rompió el borne así que hicimos magia para que el cable quede medio tocando la cuestión y así funcione. Llegue a La Colonia a eso de las tres de la mañana y me bañe hasta las cuatro y media jajaja. Pensé que se iban a tapar las cañerías J. Así como me pasó en Lima con mis amigos de LimaMotoClub, no recuerdo el órden de los acontecimientos jeje. El asunto es que al siguiente día me conseguí un mapita de Cochabamba y me salí a sus calles. Fui a la cede para verme con Cesar quien me invitó a almorzar, luego, nos fuimos a otro lugar y me presentó a Walter con quien pasamos una buena tarde conversando de muchas cosas. Ahora estoy rescribiendo la historia, jajaja, pues hace solo unos momentos se colgó esta maquina y se borro todo lo que estuve escribiendo durante un poco mas de una hora grrr. Bueno, el asunto es que me fui después pa el hotelazo a descansar y hacer uso, o mas bien abuso, del Internet gratuito ofrecido por el lugar. La micro sala de Internet, dos maquinas, estaban vacías, tome una y la otra la tomo uno de los integrantes de Molotov quien ingreso después. Con el estuvimos charlando un rato cada uno desde su maquina y contándonos nuestras aventuras, ellos con sus giras y yo con mis caminos. Quedamos en reunirnos después de un par de horas para tomarnos unas fotos junto a la rusa. Los chicos bajaron temprano así que estuvimos charlando un rato, sacamos las fotos y salimos del hotel cada uno pa su destino, ellos al estadio repleto de gente y yo a reunirme con las águilas. Como nadie llegaba me monte en la rusa y me fui al estadio para hacer uso de una credencial que me dieron los de Molotov. Llegue al sitio y una fila de militares me cortaron el paso, les mostré la credencial y pase con la rusa hasta adentro mismo del estadio al lado de las gradas. Escuche un par de temas, saque un par de fotos y salí, cheeevere jaja. Después nos vimos con las águilas y pasamos buen momento, de camaradería. Por la noche, ya de vuelta en el hotel, una fiesta de aniversario dejo regada infinidad de gente por ah{i, me acosté a las 5.3 de la mañana. Al siguiente día salí del hotel y me fui para la casa de Carlos donde me quede hasta el ultimo día. Al mediodía nos fuimos a apoyar el evento que antes se promocionaba. En el C.I.T.E. centro de instrucción de tropas especiales del ejercito boliviano, el comandante tuvo la gentileza de obsequiarme la gorra naranja que usan después de cincuenta saltos en paracaídas, también un par de parches del salto libre. Recibí departe de Carlos y su mama, Sil, un estuche de cuero Harley original para la cintura. Me hicieron probar el chicharrón y una bebida con chicha, ya no recuerdo el nombre. Por la noche me llevaron a tomar café, cerveza y charlar. Por cierto, de una voy a agradecer los presentes que me han realizado pues sino después me olvido y quedo mal jeje. Gracias a Carlos y Sil por el estuche Harley, la yerba mate y el café pa el viaje, la estadía, la red sujeta todo, lava da de ropa y el parche. A Carlos Ramos de MOTOCAR por lacubierta Dunlop nueva, revisada de la moto y arreglo de batería. A Ricardo Hurtado de MOXOS por el cuchillo de combate tipo Rambo jeje y la linterna con dinamo, camiseta y aceite dos tiempos. A Diego Villarroel de EFE por el cambio de aceite de caja, liquido de frenos y grasa pa el viaje, arreglo del hueco del radiador y goma en pedal, liquido refrigerante y empanadas salteñas. A Ramiro por el parche original de Ranger, una cadena, un porta encendedor, un encendedor con forma de hacha y las postales. A Orlando Siacara de SEVIOIL por un aceite dos tiempos. A Hotel LA COLONIA por dos noches de lujo. A BOLIVISION. A ATB. A canal ONCE. Gracias por los cigarrillos y los parches. A Jimy por una batería para la rusa. A Cesar por los bidones amarillos para cruzar el salar hasta chile. A todo el club por el cd con los videos y temas. A por la camiseta blanca. Y por dios santo espero no olvidarme de nadie jeje soy medio despistado. A Molotov por la credencial. A Oscar y a Neil por estar siempre pendientes. El miércoles hicimos caravana pero antes de esto nos reunimos en un bar, y las águilas me nombraron formalmente y por escrito, Embajador para Latinoamerica del club y su filosofía, gracias muchachos lo llevare con mucho honor. Hicimos tantas cosas, hablamos tantas cosas, fuimos a tantos lados. Cochabamba esta llena de árboles como me gusta, el clima es perfecto para andar en moto, hay muchos lugares donde tomar cerveza o café, el Club Jawa Cochabamba "Águilas Legendarias" sobrevuela rodando su nido, territorio sueño de cualquier motero. Si quieres llegar a el, solo sigue la ruta....

 

 miércoles 10 de octubre de 2007
LA RUTA DE LA MUERTE

ParaLA RUTA DE LA MUERTE llegar al camino de los Yungas, el famoso camino, debes subir hasta la zona llamada “la cumbre”. Lamentablemente no existe en este lugar ningún cartel que indique su altura, solo aproximaciones y opiniones diversas, pero haciendo un promedio casi todos coinciden en que no baja de los 4800 m.s.n.m. Costo llegar hasta ahí y con mucho frió, para después comenzar una bajada hasta los mil y pico de metros en solo unos cien Km. La entrada a la “ruta de la muerte” es intimidante y espectacular. Un precipicio brutal que te acosa en todo el camino como queriéndote tragar hasta sus mismas entrañas. Ingrese a sus fauces jajaja, en plena neblina, hasta que en un momento se abrió parcialmente dejando al descubierto su increible belleza. El suelo esta lleno de piedra suelta y en mal estado en toda su extensión, plagado de cruces de todos los tamaños. El conducir por la izquierda en este camino como es indicado, implica hacerlo de principio a fin al borde mismo del abismo. Sorprendente y espectacular, no tengo más palabras para describir lo vivido en esta ruta, la cual guardare para siempre en la bitácora de mis alforjas, como una de las partes de mi recorrido más hermosas e inolvidables. Llegué a Coroico temprano donde su clima perfecto me recibió cansado y sediento. Debía buscar una bandera boliviana para colocar en la moto, así que me dirigí a una oficina de turismo, ubicada al lado de una comisaria de policía. La personas del lugar me recomendaron donde conseguirla y la policía al ver la moto se acerco a charlar. Ellos me recomendaron donde y me desearon la mejor de las suertes. Fui, conseguí la bandera y la coloqué. Mientras buscaba la bandera me había olvidado de apagar el contacto y se me acabo la batería. Al rato llega un motoquero (en realidad un señor en moto) y se estaciona en frente, se baja y se mete en una entrada oscura. Yo charlaba con unos transeúntes cuando este señor comenzó a vociferar desde las penumbras. Preguntaba al aire de que nacionalidad era yo y se dirigía a quienes me acompañaban. Cuando la gente le gritaba que yo era argentino y que vivía en ecuador, el señor interrumpió en tono fuerte y agresivo con un:_ porque lleva bandera boliviana, eso es una falta de respeto y que esto y que el otro. Creo que este señor estaba en estado etílico pues seguía agazapado en las sombras lanzando sus ideales desde lejos. Finalmente desapareció, la gente se dispersó y yo ingresé en un internet para actualizar el blog. Cuando me encontraba en la tarea de publicar las fotos, ingresa un policía en el internet, no cualquier policía, sino aquel con quien habíamos tenido una agradable conversación por la tarde entre medio de sonrisas y anécdotas. Esta vez su semblante reflejaba el autoritarismo. Ingresó e inmediatamente me obligó a salir a la calle. Me obligo a sacar la bandera y sin decir más se retiro por las calles oscuras. Había en el ambiente una sensación extraña. La gente del pueblito se había enterado y muchos miraban la escena. Vuelvo entrar y continúo bajando las fotos hasta que de nuevo ingresa el policía advirtiéndome en tono de amenaza, que bla bla bla bla y bla bla. En fin, se retiró rápido y yo continué solo con las fotos pues el relato no debía ser contado en tales circunstancias negativas. Pregunté a algunas personas si conocían al señor de las penumbras, ellos me respondieron que se trataba del sub prefecto de Coroico, algo así como el vice gobernador, sin comentarios. Logré encender la moto después de muchos y agotadores intentos. Ya era de noche y debía buscar donde acampar. Pare en una tiendita a conseguir unos tabacos pues la experiencia anterior me había quitado el hambre acumulado por dos días sin morder. La señora me indica con amabilidad que el vecino de al lado me podría guardar la moto por seguridad. El vecino se negó rotundamente y de mala gana, al rato fui testigo de cómo guardaba una moto en el inmenso garaje. La lluvia se hizo presente y sin dudarlo partí en la oscuridad. Conseguí donde acampar y descanse más o menos pensando en todo lo anterior. A eso de las cinco de la mañana me despiertan los ladridos de muchos perros. Eran casi veinte, y rodeaban a un perro muy mordido y agotado que se encontraba de paso por el lugar. Me di cuenta de la analogía. Fue una imagen horrible donde este pobre perro no podía moverse un milímetro. No se desde donde vendrían mordiéndole pues hasta los atacantes se veían agotados. Espere a que se vayan y me levanté. Desarmé la carpa y embebido en cansancio y misterio del lugar, partí nuevamente..

 CHAU PERU

Conduje hasta las afueras de Puno para poder acampar tranquilo. El lago Titikaka estaba ahí y no iba a perder la oportunidad de armar carpa en sus orillas. Hice unos Km. y vi a un costado de la ruta un escenario y fiesta al aire libre, mas allá, a solo trescientos metros en el mismo costado, había un pequeño cementerio y muchísimas personas sentadas, que en luto, mantenían silencio. Seguí unos metros más y divise un lugar perfecto. Antes de armar campamento me dirigí a la fiesta para chusmear de que se trataba, pues había muchas camionetas de transporte y gente que me saludo al yo pasar por ahí. Un señor se me acerco con respeto y me obsequió una botella de cerveza, indicándome que yo solo debía beberla si era realmente mi deseo. A lo lejos los demás alzaron sus botellas gritando “salud”. Bebí un par de tragos y después me acerque para compartir, pues en Perú se bebe de una forma particular. El que tenga la botella de cerveza en la mano se sirve en su vaso y la pasa al de su derecha. Este conserva la botella hasta que su compañero le pasa el vaso, no sin antes haberlo sacudido para botar el resto de espuma y así sucesivamente. Recuerdo que cuando me dirigía al Cañón del Pato paré en un lugar y varias personas me invitaron a acercarme. Un señor se sirve en su vaso pasándome la botella y diciéndome “salud”, a lo cual yo me la lleve inmediatamente al pico contestándole también “salud”. Todos se que quedaron callados y mirándome, dejándome sin entender lo que pasaba. Pues sí, si en Ecuador tú me pasas la botella y me dices “salud”, pues ya sabes, jajaja. Esa tarde en la fiesta de Puno me quedé hasta tarde, las botellas pasaban de un lado a otro. Estábamos en circulo haciendo el “ritual” de la cerveza, pero siempre alguien ingresaba al circulo una más y de pronto uno se encontraba con tres vasos y cuatro botellas en la mano jajaja. Bailamos, reímos, disfrutamos. El titikaka se divertía viendo nuestras payasadas hasta que le perdí de vista en la oscuridad de la noche. Ya tarde me monte en la rusa y me fui a hacer malabares para armar la carpa jajaja. Mis nuevos amigos no querían que me vaya, según ellos en mi estado, pero yo estaba realmente bien, y ellos se destartalaban. Mañana siguiente desarmaba todo cuando se acercan unos vecinos y después de unas palabras me invitan a ir lago adentro en su bote para alimentar su cría de truchas. Ya me iba pero no quise perder la oportunidad de subir al bote, y dejarme embeber por el suave ritmo de los remos. Fueron momentos de calma y reflexión, donde estas lindas personas me contaron la historia de su vida, de cómo un día les robaron su única red de pesca, de cómo un día iniciaron una nueva vida. Partí presuroso hacia la frontera disfrutando de las largas rectas del altiplano y el azul profundo del lago. Nunca olvidaré como me trató Perú, la rusa tampoco. Crucé a Bolivia sin inconvenientes y con la fuerte emoción de una nueva meta cumplida. Condije hasta Tiawanako donde encontré un pueblo que parecía abandonado, las ruinas estaban cercadas y cerradas. Se hacia la noche y me metí en una calle de tierra para rodear las ruinas y verlas desde lejos. Eso me costo perderme en el horizonte hasta encontrar la ruta de nuevo. Acampé nuevamente, esta vez a unos pocos Km. de La Paz y sí, friiiooo jajaja. Desperté antes del alba con mucha energía y dispuesto a encarar la ruta de la muerte, pero antes, debía conseguir gasolina y cambiar para algunos bolivianos, pues nada de eso había hecho desde el Perú. Llegué a La Paz y para variar me perdí en sus calles y avenidas. Di tantas vueltas que al final y sin darme cuenta estaba re mareado y me terminé cruzando semáforos en rojo y dando vueltas en lugares prohibidos. La policía de transito en varias ocasiones me ordenó la parada y yo respondía con saludo, ellos se que daban mirando atónitos a este motero cargado y empolvado hasta decir basta y solo continuaban con su faena diaria, algunos hasta con saludo. Finalmente encontré la salida y a seguir subiendo hasta las alturas heladas me propuse.

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CUZCO

Los andes son impresionantes, nada igual. Por momentos parece que te traga y por momentos se deja tragar. Una belleza que se cierra y se abre a cada curva, a cada aliento y acelerón. Conduje hasta el cansancio conquistando las alturas, y déjenme decirles que una vez arriba, vale toda la pena y esfuerzo de esta gran aventura. Rumbo a Cuzco iba con un clima precioso, pasando por valles angostos y profundos. Llegando al corazón de los andes decido acampar antes de entrar, para hacerlo el siguiente día. Sin darme cuenta ya estaba en Cuzco y bajo un aguacero con piedra que me daba la bienvenida. Llegue mojado y oscureciendo. Debía conseguir donde acampar y no veía nada. Concluí que si seguía dando vueltas me gastaría en gasolina lo que podría gastar en un hostalito. Aprovechando unas colaboraciones que recibí en la ruta por mis stickers, decreté jaja y me metí en uno donde pude poner a la rusa a resguardo del clima y miradas indiscretas jeje. Mañana siguiente Salí a recorrer los rincones, pasajes y misterios del Cuzco. Muy lindo lugar.( Macchu Picchu quedo para otra ocasión, mi bolsillo no quiere dar explicación.) jeje. Se me hacia nuevamente la noche, esta vez caminando, y me fui al hostal para pegarme un merecido baño y salir nuevamente a las rutas a encontrar un lugar para acampar. Cargue agua caliente en el termo y salí rumbo a Puno. No van a creer pero a solo un par de Km. de Cuzco se larga un aguacero infernal como despedida de carnaval. Jaja. Paré en cualquier lugar y pedí permiso a un señor para armar carpa en sus alrededores. Estuve largo rato bajo el viento rabioso y la lluvia para poder armar la carpa. Cuando lo logré me tomé todo el termo a café y ron y me dispuse a dormir. Por cierto, la bandera en la moto causa sensación. El patriotismo se desborda en las personas en infinidad de bocinazos, gritos y brazos en alto de todos los lugares por donde paso. Cargo bandera en cada país como símbolo de respeto, tributo y agradecimiento. Siempre que paro me preguntan si soy peruano, yo les respondo que soy Argentino que vive en Ecuador y que viaja por Perú con moto Rusa rumbo a Bolivia. Siempre me piden que se los repita…en fin, jajaja. Llegando a Puno nuevamente se hizo tarde y buscando en el altiplano agua caliente para el termo (no hay un solo palito para hacer fuego) doy con una tienda donde estaban varias motos y personas. Me acerque y estaban todos bebiendo cerveza pues habían festejado un evento de deportes y creo que algo se sus siembras. Digo creo porque no recuerdo, me dieron tanta cerveza que ustedes comprenderán a este humilde motoquero. Acampe cerca de ahí y a oscuras para evitar que ubiquen mi campamento, unas treinta personas totalmente borrachas, jajaja. Hoy me levante y llegue a Puno en treinta minutos. Olvidé que es domingo, quería cruzar frontera hoy mismo pero debo quedarme hasta mañana para hacer algunas gestiones. Águilas Legendarias de Cochabamba me espera. Mañana espero cruzar sin problemas a Bolivia y cruzar la Paz hasta el comienzo de la Ruta de la Muerte donde acamparé. Según estadísticas mueren de 200 a 300 personas al año. Su ancho es de 3.5m, su extensión de unos 60km, con precipicios en todo su recorrido y zona de neblina casi constante, todo tierra y lodo si la neblina es espesa. Pasado mañana intentaremos conquistarla


 CAMINO A LOS CIELOS

Decidido a llegar a Nazca me encamine con la idea de actualizar el blog a como de lugar, pues sino después se acumula y valla cuestión. El tema de actualizar el blog es interesante, pues siempre debo encontrar un Internet que tenga la computadora hacia la calle, y que me permita ver la moto para no quedar a pata. Debido a que no me meto en hostales, salvo contadas ocasiones, debo cargar con todo y equipaje a donde valla. También debe poder estacionarse sin problemas de multas etc, etc. Apenas entro en Nazca me doy unas vueltas y paro en un pequeñísimo lugar. Al instante frena a mi lado una motocicleta con dos personas, quienes pasadas las preguntas de rigor me invitan al taller de motos donde siempre se reúnen. Me inspiraron confianza y les seguí. Casi de inmediato llegamos a la base y ahí se encontraban varias motos y pilotos bebiendo cerveza a la sombra. Tome algunas y decidí partir al Internet para ganar tiempo, aunque el me gano a mi jaja. Se me hizo la noche y debí salir a buscar donde acampar. Di vueltas y vueltas para ir a las afueras del pueblo y encontrar lugar. Ahora, el “lugar” jaja. Estaba oscuro y no veía nada en los costados hasta que divise una cancha detrás de una construcción que tenia un escudo de policía. Me acerque presuroso y me recibieron sin problemas. Cuando ingreso me encuentro con varias camionetas y uniformados, pero todos POLICIA DE TRANSITO. (Olvidé contarles, que antes de llegar al encuentro con los chicos de Lima me pararon los de transito. No era la primera vez, pero si la primera en que me pedían un seguro contra terceros brrr (en Ecuador no hay seguro para motos, excepto Harley, mucho menos internacional. Ahora, de pronto me encontraba en la posibilidad que en la conversa me preguntaran por los papeles. Apenas ingresé me invitaron a cenar, a lo cual me negué muy cortésmente, aduciendo mi cansancio rutero, así que arme la carpa y me metí a descansar. A la mañana siguiente y agazapado en las sombras del pre amanecer, desarme la carpa y me despedí de la guardia de turno a toda velocidad jajajajaja. Pues sí. Mejor es estar siempre listos jeje. Apenas salir de Nazca (520msnm) comienza una subida interminable hasta los 4350msnm. Despacito, despacito la rusa se negaba a subir de 60kmph. Tardamos pero lo logramos, y una vez arriba en unas rectas en plena puna, la rusa subió a los 110kmph sin problemas. En una de las incontables curvas, mi rabillo del ojo percibe una sombra hacia mi derecha. Desacelero un poco y la sorpresa inesperada me agasaja con una gran imagen, un Cóndor. Frene automáticamente para sacar la cámara y si perderlo de vista. Majestuoso y solemne, esquivo y fugaz. Se perdió detrás de las montañas para quedar grabado en mi memoria una vez más escapándole a mi cámara. Estar a más de cuatro mil metros en la soledad y cruzarme con un cóndor, henchía mi corazón y el de la rusa, quien aceleraba con valentía acompañándome en libertad. Así llegue hasta un lugar, perdido en la montaña, donde me encontré con una niña que me contó, que los gringos en moto se llevaban a los niños para sacarles los ojos, y en vos baja confesarme su miedo a los terroristas que están en la montaña, ella se llama Ruth. Los habitantes del lugar no me dejaron acampar en los alrededores, me dieron una construcción vacía, segura, limpia, a resguardo del frió andino y me brindaron su amistad.

Parte VIII   

lunes 1 de octubre de 2007
PISCO
 


 Salí de Lima con rumbo fijo a Pisco, donde hace poco más de un mes fue azotada por un terremoto.
Mi idea era sacar a pasear en la moto a los niños sin hogar.
Cuando llego me encuentro con un panorama desolador, todo esta destruido y mucho peor de lo que se mostró en TV. Miles de personas viviendo en las calles y veredas en carpas donadas y casas improvisadas. El polvo esta en el aire y muchos usan mascarillas.
Una imagen muy triste y que llena de impotencia. Me indicaron un refugio y hacia allí me dirigí, encontrando en un parque, del tamaño de un campo de fútbol, a más de mil
quinientas personas viviendo en carpas. El lugar esta custodiado por la Infantería de Marina y existen cuatro de estos albergues en la ciudad. Comente al coordinador general mi idea de llevarles un rato de diversión a los niños y este acepto inmediatamente con una gran sonrisa. Arme mi carpa junto otras e inmediatamente,pues ya se hacia la noche, y se acercaron varios chicos con miles de preguntas.
Unos tocaban mi reloj, otros mi casco, la moto, otros las botas, otros los escudos.
Hicimos correr la voz para el evento al siguiente día. Esa noche mire un poco de TV junto a muchas personas frente a un solo televisor comunal. Nunca olvidaré sus miradas.
En ellas el reflejo del desastre todavía presente. Después me acerque a los Infantes de Marina y compartimos nuestras historias. Me dieron de comer en sus equipos y revisamos mapas. El día del paseo solo se acercaron unos cuatro o cinco niños con mucha timidez.
Subí al primero, le puse mi casco y arranqué.
Sus pequeñas manos se aferraban a mi chaqueta con fuerza mientras comenzaba una gran vuelta a todo el refugio. Yo podía ver a través del espejo retrovisor su carita feliz,
una gran, gran sonrisa en todo el trayecto marcaba su cara hasta mucho después de haber bajado de la rusa. A cada vuelta que realizaba, la fila se iba haciendo más y más larga, hasta convertirse en un verdadero suceso en todo el campamento. Estuve un par de horas dando vueltas a niños, niñas, pequeños, pequeñitos y grandes. También comenzaron acercarse señoras con bebes en brazos y hasta tres mujeres embarazada con niños en brazos, para que le de la vuelta. Se me paró el corazón.
Por un lado era como que ellas se sentían niñas otra vez y por el otro, era súper peligroso pasear en moto a una señora embarazada y además con un niño en brazos!!.
No pude negarme y les di la vuelta hasta el último de la fila. Había empezado a contarlos y definitivamente perdí la cuenta. Se hizo el medio día y a cada vuelta los Infantes de Marina me hacían la seña para que vaya a comer. Yo les gritaba “ya termino”!! Pero a cada vuelta la fila crecía y a cada vuelta los Infantes con la seña, fue muy divertido. Comí como a las cinco de la tarde jajaja!!!.
En un sector del campamento estaba el cuartel de Bomberos quienes no tenían “cuartel”,
dormían en carpas y se las arreglaban como podían para coordinar operaciones y salir en acción, conversamos largo rato sobre sus actividades. Caminando entre las muchas carpas había un hombre, quien junto a sus dos pequeños hijos trataba de atar unos cuatro palos para hacer una cocina. Los niños no alcanzaban a sostenerle un palo
así que me acerqué a el para ayudar. Cuando me acercaba escucho que el señor le pide a uno de sus hijos que busque un alambre para poder atar los palos. No tenia clavos ni alambre, todo esto es lamentable. Fui a mi alforja y busque el alambre que tenia y así pudimos atar lo que faltaba. Sus hijos estaban con la tristeza grabada en su rostro,y su padre trataba de animarlos haciéndolos participar en la construcción de la cocina.
No había caso, ellos estaban totalmente desanimados y tristes. Podía sentirse la impotencia del hombre en cada palabra de aliento. Por la noche alguien se acerca a la puerta de mi carpa y me llama. Era un Infante de Marina quien me traía en su equipo algo para comer. Quedamos hasta tarde conversando de mil cosas. Fuerza desde aquí muchachos, hacen una gran labor ahí. Al siguiente día monté la bandera peruana y bajo las bendiciones de mis nuevos amigos militares partí hacia el horizonte.

 

domingo 30 de septiembre de 2007
LIMA MOTO CLUB


Pues sí. Regresé del Cañón del Pato el sábado.
Llegué al taller y me dispuse para armar el equipaje, despedirme de todos y continuar camino. Hice un par de Km. del pueblo y uff!! La moto comienza como a ahogarse.
Sí, así de cierto jaja. De pronto se para y ya no va más. Era como cuando te quedas si gasolina. Paré, revisé, re contra analicé y revisé y nada. Me comunique con el mecánico y este vino al vuelo. Debimos llevar a la rusa de nuevo al taller y desarmar el carburador. Encontramos un pequeño pedazo de silicona trabando el paso de gasolina.
 Arreglado este percance salí sin demora y seguí camino con buena temperatura hacia Chancay. Después de unos cuantos Km. comenzó la altura y el frío.
Cesa Polack de Lima Moto Club me había comunicado que me esperarían el domingo a unos cien Km. antes de lima. Bajé una interminable y hermosa cuesta, creo que desde los 4000m, más o menos, hasta los cero del nivel del mar. Bajar por ahí es espectacular y muy divertido. Nadie en las rutas. Solo el aroma a leña quemada que viene de la lejanía acompaña el trayecto. La mente vuela y el espíritu se libera.
Nada más se puede pedir. Acampé en montaña junto a una casa con muchas plantas y flores. Un auto que pasaba me regalo una lata de cerveza helada. Justo era el cumpleaños del dueño, sobran descripciones del trato y asistencia que me brindaron, cenamos, charlamos, vivimos, disfrutamos, linda gente. El domingo llegué a la plaza de armas de Chancay. Cesar me comunicó que se iban a tardar pues tenían inconvenientes con una de las maquinas. Esperé dos horas y llegó la caravana, Lima moto club, Moto Riders Club del Perú y Ruedas Perú. Me llevaron a un buen lugar y me invitaron un riquísimo ceviche peruano. Después de almorzar visitamos un castillo de verdad de no me acuerdo que época y partimos a Lima. En el camino paramos y me alinearon
la rueda trasera pues iba de lado. Llegamos Lima de noche y fue para mi la parte más difícil del viaje jajaja. Conducir en Lima es cosa seria, difícil de explicar, es como un caos organizado jajaja. Ya pronto al arribo, la caravana se dispersaba en este tráfico fatal y de pronto se me para la moto sobre un puente con miles de autos, taxis, camiones, buses y mil cosas más, jajaja. Me quedé sin gasolina, esto parece que ya es costumbre!!! Pepe Anaya paró y me abasteció. Esa noche dormí y dormí como nunca, armé carpa en el jardín de la casa de Inés y Ricardo. Al día siguiente me toco conducir nuevamente por el caos de las calles de Lima hasta el taller de Pipiolo donde reviso la moto e hizo un pequeño ajuste al carburador, llanta trasera, aceite a la caja, papa rellena y coca cola. No me quiso cobrar y además me llevo hasta otro lugar donde me regalo un litro de aceite dos tiempos, gracias Pipiolo. Por la tarde nos reunimos con Ricardo y salimos en su auto para buscar el faro de la rusa. Buscamos y buscamos y no había por ningún lado, o eran grandes o eran pequeños. En un momento Ricardo me dice que cerca de donde estábamos vivía otro integrante del club, Carlos Incógnito, quien tiene Harley y trabaja con hierro y soldadura. Después de cinco minutos Carlos me dice que le espere un momento y se retira. Vuelve con un faro lleno de polvo en la mano y me dice que quizás me sirva. Increíblemente era el perfecto, conversamos un rato largo de cosas profundas y dignas. Al despedirme no me dejó pagarle y me invitó para almorzar al siguiente día. Carlos tiene un jardín hermoso y muchos peces de colores. Acompañe Ricardo a su taller pues el debía trabajar, y de paso vimos otro lugar para el farito izquierdo. Quiero agradecer con toda mi fuerza a Inés y Ricardo quienes me trataron como a un hermano y desinteresadamente por atenderme y llevarme de aquí para allá. ( Inés cocina riquísimo) Por la noche Richard me llevó a recorrer Lima en su auto y en pleno Tour se comunicó el Che para que pasemos por su casa donde tomamos cerveza, charlamos y nos despedimos.
Hice tantas cosas en Lima en tres días y fui tanto de acá para allá que no me acuerdo el orden de los acontecimientos jeje. Bueno, también fuimos en caravana al puente de los suspiros y me invitaron a cenar, ya me olvidé del nombre de lo que comí, siempre me pasa jaja. Volví donde Carlos Incógnito y me reparo todos los hierros doblados y alguna soldadura, tampoco me cobró esto, fui con Jacobo Sherman, otro motoviajero de paso en Lima, pues el debía soldar también algunas cosas. Terminamos y Carlos insistió en llevarnos a almorzar, nos llevó y nos invito cerveza y ceviches, no nos dejo pagar nada.,.
Después me fui a buscar el foquito izquierdo a Repuestos, Lubricantes
y Pernos Mari & Hnos. y me lo regalaron, muchas gracias. De ahí fui
SELITEC ENTERPRISE donde me regalaron otro litro de aceite, gracias Ing. Censar Coello M. y gracias Luís Coronel R. (Pipiolo). Carlos me había llamado para decirme que pasara por su taller pues tenía un “encargo para mi”. Me fui para verle y me regaló la bandera peruana, hojas de coca y un sobre donde después vi que había un billete de veinte dólares. Cesar Polack, Inés y Ricardo, David Mendoza y Esposa me colaboraron con Soles, que vienen a iluminar mi tanque de gasolina en este largo recorrido. Dios mío como podré agradecerles todo esto, como retribuir tanta nobleza, tantas sonrisas y pulgares en alto. Pasan tantas cosas viajando y conoces tanta gente que mi mayor temor es el olvidarme de contar algo, nombrar a alguien, si así ocurre sepan disculparme. Jacob Sherman, en el día de su partida pasó a buscarme para seguir juntos el camino. Lamentablemente tenía compromiso e invitaciones todavía y no pudo ser. Vino con Rodrigo Olivera, quien
 trabaja en cuero, el me trajo la maletita para las herramientas, gracias Rodrigo.
 Finalmente Ricardo me acompaño hasta la salida a la Panamericana, donde nos despedimos apresuradamente para que no nos aplaste la manada de vehículos. Había un nudo en mi garganta. Esto no fue pasajero, esto fue el inicio deuna gran amistad. Gracias Lima Moto Club

 

viernes 21 de septiembre de 2007
De nuevo en camino

Fui a buscar a mi compañera al taller y Salí hacia el lugar donde me había quedado. Salí como en casa, sin guantes, sin herramientas,sin equipaje, hasta sin casco, iba ligero. Quería probar que tal había quedado la carburación, y quedo bien. Hice el Cañón del Pato de ida y de vuelta.
De ida es emocionante pues vas pegado al precipicio, resbalando un poco sobre la infinidad de piedras sueltas y conteniendo un poco el respiro jaja.


Llegue a Yungaypampa sin problemas, visite a mis nuevos amigos y me despedí pronto para retomar la ruta de regreso. A medio camino paré para comer un rico Cuy (roedor, ratón, rata o como le quieran llamar jeje) un poco picante estaba, pero muy sabroso. De vuelta en el Cañón del Pato pensaba en que loco era esto, pues ya lo había cruzado cinco veces con esta última. Una en camioneta a dedo y de ida para buscar mecánico, otra en combi de vuelta, otra con la rusa en un camión al taller y ahora estas dos ya montado en la rusa. Creo que tengo algún record jajaja.
Tantas veces y no vi ningún miserable pato jajaja. Pues bien amigos, mañana de madrugada salgo vía Lima donde me esperan integrantes de Lima Moto Club.
Ya les contare las nuevas aventuras cuando llegue. Un abrazo a todos. Gabriel

Jueves 20 de septiembre de 2007

VOLANDO EN EL CAÑON DEL PATO

Ingrese a la ruta que lleva al Cañón del Pato vía Santa, unos 60 m de asfalto perfecto y suaves curvas. Paisajes hermosos, sin tráfico y con un clima templado perfecto. Así hasta Chuquicara donde el perfecto asfalto de pronto y sin aviso se convierte en el peor de los caminos imaginables. Un río de piedras más que un camino. Rocas filosas como cuchillos, cruzadas, salidas, amenazantes. Realmente pensé que las gomas no iban a aguantar, no llevo repuesto así que pensé que quizás si ocurría la unica solución sería llenar la rueda de tierra y rodearla con cinta adhesiva, jajaja me río pero realmente la pensé jajaja. Encare con confianza y ya a los pocos metros de haber ingresado a este camino fatal ya estaba bailando de un lado a otro. Saltando sin parar como si estuviera en una licuadora. Pensé seriamente en que la rusa se desarmaría. Me puse la faja pero igual mis tripas eran un revoltijo. Cien metros más allá y el espejo se aflojó, perdí una botella con agua, y tenia polvo hasta en las pe…stañas. La temperatura aumentaba a medida que avanzaba, llegó a los 33 grados y era insoportable. Continué maravillado por la presencia de los paisajes andinos durante unos 70 Km. de pura piedra, no se cuantas horas tarde en recorrer esto pues estaba tan atento al desastroso camino, que no mire ni hora ni Km., ni gasolina ni nada. Este sector requiere toda la atención, para no reventar las ruedas o salir volando al cañón, donde jamás me encontrarían. Después de salir de esta zona, en realidad de la peor parte, el camino mejoro considerablemente. Justo cuando empezaba a disfrutar de un mejor sendero, muerdo un borde de arena y ahí mismo me caigo. Me costo levantar a la rusa, sin darme cuenta ya estaba agotado. Seguí conduciendo y la noche amenazaba, iba lento y sin apuro con la idea de acampar por ahí mismo, hasta que muerdo otro borde de arena y creo había una roca escondida porque la rusa se desbocó y yo salí volando cual superman por los aires andinos. Mis piernas pasaron por arriba de mi cabeza en una vuelta espectacular. Mientras iba por los aires tuve tiempo de darme cuenta que estaba a punto de hacerme pedazos. Cuatro metros más allá aterricé con todo el peso de mi cuerpo y cansancio y de espaldas, sobre unas rocas. Un piedra en especial, y no supe después cual de todas fue, hizo de blanco para recibir justito el hueso de mi columna, y otra de mi codo y otras más de otras tantas partes. Sentí los puntazos de dolor por todo el cuerpo, ahí quedé unos segundos tirado en el polvo bajo unos 33 grados de calor, cansado hambriento y golpeado. Miré el cielo azul durante un momento y me levante de un salto con la adrenalina todavía haciendo efecto. Verifique mi lamentable estado jajaja, y comprobé que estaba bien, solo magullado. Miré a la rusa y vi a la pobre como si la hubiera embestido un toro. Vidrio de foco delantero hecho añicos, faro izquierdo roto, pedales doblados, barra frontal doblada, chorreaduras de gasolina del tanque, chorreadura de gasolina del carburador, tiras rotas, barra sostenedora de alforjas partida, espejo roto, etc, etc, etc. Intente una seis veces pararla pero era tal mi agotamiento que no pude. Ahí estábamos la rusa y yo, solos, abandonados a nuestra suerte y cubiertos de polvo. Habíamos logrado cruzar la peor parte. Ya nadie podía quitarnos lo andado. Ese era nuestro orgullo, Estaba tirada en medio del camino y llena de polvo, de sus costados brotaba gasolina cual sangre fresca. La miré, me senté a su lado y prendí un cigarrillo (la gasolina chorreaba para otro lado, no se preocupen jeje), quedé absorto por el paisaje circundante y el fresco recuerdo de la ruta recién conquistada, ella también.................................................La hora de la verdad. De pronto apareció una señora y su hijo y corrieron a ayudarme. Levantamos la moto, daba lastima. Al primer intento encendió con furia, con ganas de más, seguimos adelante ya buscando algún recodo para acampar y llegamos a oscuras a Yungaypampa, un pintoresco caserío en medio de montañas, donde nos recibieron con los brazos abiertos. Después de disfrutar un par de cervezas heladas que me ofrecieron en el lugar, procedí a armar la carpa en una esquinita de la plaza central. Esa noche no se si dormí, no recuerdo, pues estaba tan dormido… jeje. Lo que si recuerdo es que los pobladores aparecieron con un plato de comida, al otro día con fruta, al otro…Al siguiente día me levanto y veo las chorreaduras. Calculo que puedo hacer otros 70 m al siguiente pueblo hasta algún taller para soldar y reparar lo que haga falta, de forma segura. Enciendo a la rusa y prende sin demoras. La pago para armar el equipaje, ajusto algunas cosas y cuando vuelvo a encender pues ya no enciende. Las chorreaduras aumentan y así me quedo el día entero, intentando reparar lo que más podía. Otro día más y ya no había caso, hice dedo hasta el siguiente caserío buscando un taller sin resultados. Seguí hasta Caraz y encontré uno pero el mecánico no estaba por ese día. En fin, otro día más. Finalmente decido embarcar la moto en algún camión que pasara por ahí. Por la mañana era una preocupación el como subirla a la, hasta dos días antes todo poderosa rusa, en un camión. Cuando llego un rodado ya empezaron a aparecer personas de todos lados y logramos subirla, que linda gente, así es en Perú. Todos ayudan, todos ofrecen, todos saludan. En los caminos, en las rutas casi todos tocan bocina, sacan sus brazos para saludar, se acercan cada vez que paro, es realmente un placer estar aquí. Gracias Perú. Hoy estoy en Caraz, la moto en el taller y yo también jajaja, la ultima ves que me bañe fue en Loja Ecuador jajaaja, eso me pasa por ir de desierto en desierto…jajaa. Mañana saco la moto y voy a conducir hacia atrás hasta donde me quedé para hacer lo que me falto y seguir hacia Lima. Cierto, todos me preguntan cuantos somos los que viajamos. Yo respondo que solo, pocos me creen, entonces decidí confesar la verdad. En realidad viajamos entre tres, yo y mis dos huevos, perdón, mis dos huevos y yo, jajajajaja. No se preocupen, estamos bien…

 

miércoles 19 de septiembre de 2007
PERU
Mis amigos, finalmente logro conectarme, esperen noticias mañana... puse más fotos.Finalmente pude conectarme!!! Pues bien amigos les sigo contando. Todo va de maravillas y dentro de lo previsto, bueno, no todo jeje. Saliendo de Loja enfilé rumbo a la frontera con prácticamente cero tráfico pero mil huecos. Cientos de curvas cerradas, para arriba y para abajo pa un lado y pa el otro encontrándome siempre a los huecos en plena curva. En el camino me quedaba poca gasolina “súper” en el tanque y los bidones vacíos. Me pare a llenar pero el de la gasolinera no quiso venderme en los bidones y tampoco quiso venderme aceite dos tiempos que tenía exhibidos en un estante, raro, seguí viaje y más adelante pare en una puma. Me vendieron en los bidones, en el tanque, el aceite, me regalaron cerveza, galletas, malta, comida, sonrisas y campamento en plena gasolinera. También quisieron darme dinero el cual no acepte. Tome cerveza con un militar y me contó su historia, todo esto en Cariamanga. Llegue a la frontera sin inconvenientes e hice cambio de dinero en el pueblo antes de cruzar. Los señores de los maletines siempre prestos a cambiarJ. El cruce de frontera fue ejemplar. Todos súper amables, hasta me prestaron la oficina del jefe para llenar los papeles de aduana, y eso que iba con la banderita ecuatoriana puesta en la moto. Se despidieron todos dándome la mano y deseándome buen viaje. Así encare vía Sullana y Piura y conduje hasta el desierto de Sechura donde acampe, no sin antes enterrarme con la rusa. La rusa durmió enterrada hasta el alba siguiente, logre sacarla con poco esfuerzo. De ahí nos fuimos hasta otro desierto y después a otro más. Full arena. Vientos terribles procedentes del Pacifico hacían que la conducción sea de forma inclinada. Por más empeño que pusiera en enderezar la moto, ella iba de lado hasta que se cruzaban los vientos del pacifico con ráfagas andinas. Ahí parecía que un boxeador no ponía un golpe de lado, un fuerte sacudón y se ponía del otro lado. Nunca me había pasado esto, es muy divertido y también peligroso. En un momento, en la ruta me atrapaba la noche y no había donde acampar, bueno en realidad si había donde, el problema era pasar de la ruta al desierto. Encontré una entrada y me mandé unos kilómetros adentro para acampar seguro. Al primer Km. muerdo el polvo y salgo volando. Caí en la arena sin golpes. Levanto a la rusa y continuamos, cuando no habíamos hecho otro Km. vuelvo a morder el polvo y se me salen las monedas (soles) y caen enterrándose en la arena brrrrr. Armo carpa con los últimos rayos del sol. Clavo las estacas con dificultad por el viento. Me doy vuelta para agarrar el equipaje y meterlo en la carpa cuando una súper ráfaga nada “Pacifica” arranca las estacas y la carpa sale volando a toda velocidad como ovni que va abduciendo. Corrí como treinta metros como loco detrás de la carpa-ovni, cada vez que iba a agarrarla se iba más lejos. Por un momento pensé que jamás la recuperaría. Cuando la alcancé, imagínense mi felicidad jajaja. Hasta ahora he pasado por lluvia, niebla, solazos, asfalto, ripio, arena, tierra y atravesé un pequeño torbellino de polvo. En ruta se me cruzaron vacas, burros, cabras y cabrones jajaja, también gallinas y perros. Algo que me parece espectacular en las rutas es cuando los aguiluchos se mantienen estacionarios sobre la ruta a unos diez metros de altura haciendo gala de su increíble capacidad de planeo estático, o algo así, parecen congelados en el aire. Cuando paso por debajo, ellos se dejan arrastrar por un ala y acompañan unos metros mi trayecto, es algo glorioso. Otra buena es ir un par de hors conduciendo viento en contra con el bramido ensordecedor en mis oídos, debido por un lado a mi casquito y por otro a la velocidad, y parar de repente en cualquier lugar y ser absorbido por los suaves sonidos de la naturaleza. Esto es como ser un meteorito y caer de pronto en medio de un desierto silencioso e indiferente jajaja, me encanta.

Y como nuestro amigo Gabriel ya comenzo la aventura este es su relato(parte IV):

 

16 de Septiembre
Relato Parte IV

 Salida de Cuenca a la 6 de la mañana. El cerebro me salía por las orejas y el cuerpo en despojo,
 partí a buscar la moto que estaba descansando en una casa aparte, encendió de una sin problemas, cargue el equipaje y me despedí de Belén y Julie. Parecía como si me hubieran dado golpes toda la noche, quería seguir durmiendo asique conduje una tres horas seguidas hasta encontrar un lugar perfecto para acampar. Hacia mucho frio en estas alturas, por suerte llegue a un cañón  bastante profundo donde la temperatura era más templada. Paré la moto a unos metro de la ruta y saque la base del saco de dormir, no tenía fuerzas ni para armar la carpa jeje. Me tiré al lado de mi rusa y quedé frito por un par de horas, hasta que una fina lluvia comenzó a golpear mi rostro con fuerza. Me levante como a quien se le queman las papas y armé la carpa en un 
  par de minutos, en medio de oídos tapados, músculos revelados y cerebro embotado.

 Ya lista la cuestión me saqué las botas militares y las puse a un lado, haaaaa que placer.
La rusa quedó a un lado de la carpa fuera de mi ángulo de visión., así que decidí correrla más
al frente de la salida de la carpa. Craso error hacerlo con las patas al aire jaja, con el apuro y el embole olvidé despejar el perímetro circundante de la carpa.
Mientras este piloto trataba de empujar la moto en ese terreno arenoso, siento como debajo de mi pié derecho un altivo y prepotente clavo oxidado de unos 6 centímetros ingresa sin permiso a mi delicado piececito jajaja . Alcance a retirar el pie a tiempo, sin que pase a mayores, solo ingresó su horrenda punta sacándome un poco de sangre. Si, yo se, que boluuuudo jajaja.
Un poco de alcohol un tabaco a pesar del estado y a dormir. Hubiera caído un meteoro a mi
puerta y no le hubiera sentido, dormí todo el día, toda la noche y toda la mañana del siguiente  día. Finalmente me levanté más o menos al 35% de energía, el pie sangro un poco durante la noche pero se salvo de la grande, levante campamento y continué viaje dispuesto a llegar a Loja ese mismo día.


Salir del cañón costo un poco ya que la subida era difícil pero pasito a pasito le ganamos.
Paré en la próxima gasolinera y al lado de la misma había una señora indígena cocinando un caldo sopa espectacular. Me vendió un par de platos por muy pocas monedas y me renovó el espíritu. Mientras yo comía cruzamos muy pocas palabras, ella era muy tímida y retraída.
Pasaba la escoba detrás mío a unos cuatro metros y en silencio,hasta que interrumpió su vaivén  con una pregunta que me dejo la sopa atrancada, entre la segunda muela y el estomago suplicante.¿Sabe usted si vive gente allá en los otros planetas, en ese otro planeta? Puesss, para mi si, le conteste, pero no está probado, dicen que la gente necesita ver para creer y otros creer para ver, y usted ¿Qué opina? le pregunté con énfasis. Me miro sin miedo y dijo: yo creo que si, que debe haber. Ahí no más le indague si veía cosas extrañas en la zona y pues si, que veía luces de aquiii pa alllaaa, de un lado a otro y paseándose por todos lados. Después quedé
 pensando porqué me salió con tal pregunta y de la nada. ¿Sería mi aspecto encuerado hasta los
 dientes y como aparecido de la nada o quizás ella vio alguna vez algo parecido bajar de tales
 luces, jajaja, ya me imagino a los moteros extraterrestres, que los hay lo hay jajaja.
Bueno, seguí viaje con mucho ánimo después de esta charla.En un horizonte esquivo entre
imponentes montañas, la neblina se hizo presente con toda su furia, a la cual le siguió una
copiosa lluvia y zonas de deslaves. Paré, me puse el supuesto impermeable made in usa y continúe confiado en mojarme. Pedazo de ingenuo jajaja, el impermeable se hizo jirones en solo unos km comencé a sentir el agua ingresando a las botas, los guantes y las bolas. Que friiiiooo.
Ya no podía parar pues no había ningún refugio, ni tinglado, ni nada parecido, así que continué
 manejando unas cuatro horas bajo agua. No, perdón, en el agua, entre el agua, bajo el agua,
viva el agua!!! Ya empezaba a oscurecer y no encontraba lugar para acampar, hasta que vi un
 techito al lado de una caseta de una virgen o santo, no se bien pues estaba con candado y la
 estatuilla tapada con un plástico sucio. El techo este se veía bueno y hasta había unas pocas
 ramas secas para hacer un fuego. El tema era poder pasar la moto de la ruta hasta ese techo,
 había esta canaleta profunda para el agua al costado de toda el camino y debía sortearlo a como de lugar. Me baje y comencé a buscar piedras como quien busca oro, en cuatro patas bajo lluvia y tiritando de frio. Logré hacer un pequeño puente y me embalé con la rusa. Le dije rusita, es hora de que te luzcas, o pasamos o nos … Pasamos, pero lo gracioso fue que con la moto semi parada, le empujo para curvar un poco e ingresar debajo del techo, se me inclina un poco hacia la izquierda y con el peso y el lodazal, nos caímos jeje. Mientras intentaba totalmente en vano pararla me mataba de la risa. A las puertas del refugio y el deseado fuego hacíamos el papelón jajaja.
Justo en ese momento un paisano de a caballo pasaba por el lugar, me grita si estaba bien y
corrió a la ayuda. La paramos y el amable señor siguió viaje. Al rato fuego pa secar todo, botas, guantes, medias, todo todo . Mate de por medio, carpa armada y aparece otro paisano de a caballo y luego otro más, a invitarme a sus casas a pasar la noche y comer algo.
Me fue imposible aceptar la invitación, desarmar todo y sacar la rusa de ahí era obra titánica,
 para la próxima!! La noche fue de unos vientos rugientes increíbles, bajo ese techo custodiado
 por dos paredes naturales de montaña y paredes de la caseta del santo hacia unos diez grados, en la carpa 12 y dentro del saco de dormir unos 26 grados. Estimo en gran manera a mi saco de
 dormir, me hace transpirar. Mañana siguiente parto ya sin lluvia pero con vientos huracanados
 que casi me tiran un par de veces al acomodar las cosas en la moto. En el camino me encontré
con dos ciclistas que venían del Brasil luego de estar un año pedaleando ufff.

 
Luego me encuentro con dos suizos en moto rumbo a quito. Llego a Loja finalmente con poco
trafico y algunos huecos, justo a un par de km iba en bajada y se veía bien así que le di no más, casi me hago trizas, era como entrar en una copa y justo a la salida había un no se que, que me saco literalmente volando para aterrizar unos metros más allá y derrapando.
Entré a Loja y comencé a ver muchísimos miliares y policías. Los miliares casi todos me saludaron al verme, y eso que yo iba con mi pasamontañas negro tipo ya saben. Bueno amigo esto es todo por ahora, me voy a dormir y espero comunicarme pronto. Visten la galería fotográfica y si tienen sugerencias para fotos o textos no duden en avisarme, este blog es de todos, un abrazo.

12 de Septiembre
Relato Parte III
 Hola Amigooos!!! les escribo desde Loja Ecuador a solo 200km de la frontera con Perú
. Resfriado, en gripado y con polvo hasta las muelas, pero feliz de seguir en ruta por estos
 hermosos e inhóspitos parajes andinos. Pues bien, luego de despedirme de los copilotos enfile
 rumbo Cuenca.

Un amigo me esperaba en una cafetería, no precisamente
bebiendo café, eso yo lo sabia, así que viajé disfrutando los hermosos paisajes que separan Riobamba de Cuenca y sacando un par de fotitos.
El camino en esta zona es bastante bueno.
Pocos huecos pero claro está bien profundos.
A mitad de camino comenzó la destrucción total de lo que se considera una decente ruta jajaja.
El conducir por una ruta así, eso es lo divertido.
Izquierda derecha, derecha izquierda, pozo a las doce, piedra a las once polvo en vez de aire jejeje, camiones embistiendo tus sentidos,vacas locas por doquier,etc,etc,etc.
Esto si es andar en ruta!!! Y enfilando al fin del mundo.
Que más puedo pedir? Llegué a Cuenca con los últimos rayos de sol.
Mi amigo salió de la cafetería a recibirme y en pocos minutos me puso al tanto de todas las novedades.
Entre éstas que no podía guardar la moto donde el, por razones totalmente comprensibles.
Me dirigí entonces al hospedaje Rio Piedra donde me permitieron guardar la moto en su cafetería.
 Imagino las caras de los clientes desayunando junto a una moto llena de polvo y apestando a gasolina y aceite, gracias chicos de Rio Piedra ojalá hubiera sucursales por todas partes
y clones de ustedes para seguir conversando. Pensaba continuar
 viaje al día siguiente.
Sí, yo pensaba. Pero mi amigo Héctor Dahúr (el recorrió a caballo desde Madariaga Buenos Aires hasta New York en 3 años y medio) y Michael de origen Vasco insistieron en que debía compartir con ellos un par de tragos.
 Dada su insistencia acepté, un jugo de piña (ananá), y de nuevo otro de piña también.
Ya eran las doce y yo con el casco en la mano me dormía.
Ellos propusieron ir a otro lado y yo no podía negarme, así que la noche terminó como a las 4.30 o 3.30 o 5.50, ¿quién sabe?
Claro está que ya no con juguito de piña. Aproveche la estancia y lleve a la rusa a una revisión, quería asegurarme el origen de los ruiditos.
En ruta es muy difícil identificarlos a altas velocidades, que escuando me aparecen, bueno, me aparecían. En el taller me permitieron dejar la moto unos días más para guardarla,
ya que tenía una invitación para visitar una espectacular hacienda.
Esteban fue quien puntualmente llegó a buscarnos a Michael y a mí para pasear en su tierra. Esteban es de esas personas que da mucho gusto conocer, tiene un gran corazón.
El me propuso la segunda noche de estar en Cuenca el cumplir uno de mis grandes sueños, volar.
 Volar en uno de esos pequeñitos aparatos donde caben dos personas, no recuerdo el nombre pero son muy, muy pequeños y vas al aire libre.
Esto significaba quedarme la semana completa tomando el riesgo de que las condiciones climáticas sean desfavorables y mi espera trunca. Acepte el riesgo como es normal en mí.
El pequeño aparato no se estrelló, las condiciones eran excelentes, el unico problema fue que no logramos despegar. Resulta que la esposa del piloto tuvo un mal presagio e insistió al marido que ese día no volara.
Por lo que se ella nunca limita a su marido pues este vuela hasta con su pequeño hijo, en fin, no era mi hora, gracias Esteban cuando vuelva lo lograremos y suerte con tus cosas.
En vista de la semana de espera Belén y Julie (mi hermana gringa) viajaron en 4x4 de Quito a Cuenca para estar conmigo unos días.
La pasamos muy bien, nos prestaron un pent-house muy lindo en el edificio más alto de la ciudad, se imaginan la vista,pues imagínense también el yacusi en el cuarto y la cascada artificial de dos metros en la sala… muy lindo. Fernandito quien es el hijo de la propietaria nos atendió de maravillas, el tiene 19 años y planea ser presidente,  suerte con tu camino.
Todo perfecto hasta que la última noche ya listo para descansar me ataca una gripe como nunca en mi vida, dolores espantosos hasta en los rincones más inesperados, la cabeza me explotaba y así estuve toda la noche casi sin dormir. Ay, ay, ay, ja ja ja

Relato parte II

Hola amigos!!!
Finalmente Salí desde Quito el viernes por la tarde, no sin antes comer unas buenas empanadas paraguayas en el local de unos amigos.
La salida de la ciudad fue como siempre, esquivando el tráfico y haciendo piruetas para pasar. Llegamos a la mitad del mundo y se organizo el campamento, carpa, fuego, asado, mates, fotos, risas y lagrimas. Armé la carpa detrás de la casa de Osvaldito quien amablemente me ofreció el lugar. Quiero agradecerle a él y a sus papás por la atención recibida, gracias por el desayuno y los cafés ofrecidos.
El sábado a las 11 después de las fotos de rigor, partí rumbo sur.
 Gracias también a Quitsato por dejarme ingresar la moto a la parte donde esta el tubo gigante, chévere privilegio jeje.
Inicié el recorrido tranquilo cosa de no pegarme el palo apenas empezar, bajo algunas gotas de lluvia, ¿tipo bendición? o … jeje.
 Bueno, después de pasar por el este de Quito encaré el sector del Volcán Cotopaxi, muy muy frio y vientos fuertísimos, camiones intimidantes y ruta mojada. La rusa iba como por Rusia, no por el volcán sino por el friiio. Se portó muy bien y parece que le va a gustar esta aventura. Horas después pasaba por el sector del volcán Chimborazo, más frio, más alto y más peligroso que el del Cotopaxi.
 Realmente me c.. de frio. Según el termómetro había 6 grados, claro arriba de la moto haría unos…¿?brrr Teníamos que llegar a Riobamba por la tarde pero se nos hizo la noche। Me prometí no manejar de noche por las obvias razones, pero debíamos llegar a la casa de
un amigo de una amiga. Manejar en Ecuador de noche es cosa seria.
No existen líneas en las carreteras, ni luces de ningún tipo en varios sectores, a esto súmenle los interminables pozos, lomos y demás cosas inesperadas en una ruta. El amigo de una amiga finalmente no pudo recibirnos, pues tuvo una emergencia, pero dejó pagando unas habitaciones en el hermoso hostal Abraspungo.
Gracias señor Córdoba por la cortesía es usted realmente un caballero.
 El hostal de maravillas, la ducha fue una bendición y la cama ni les cuento.
La señora propietaria del Abraspungo nos brindó una noche gratis en este excelente hotel. Mil gracias señora Valdivieso.
La rusa va bien,algunos ruiditos por aquí y por allá y unos justes ya realizados en ruta conforman los primeros km. Bueno amigos esto es solo un adelanto pues ya estoy saliendo rumbo Cuenca.
En los próximos días les estaré contando mas sobre este viajesito, jeje.
No se olviden de visitar la GALERIA FOTOGRAFICA para ver más imágenes.
 GRACIAS JULIE, MISON, BELEN, SARA, MARCIA, ALEXANDER, Y A TOOODOS, QUE SI LOS NOMBRO NO TERMINO NUNCA. Un abrazo a todos

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Las palabras de Gabriel  contando su salida de Ecuador...(parte I)

HOLA AMIGOS, Está lista la prueba de equipaje (Odio todo lo que sea EQUIPAJE je)
Cantidad de cosas para un largo largo viaje. Después de tener casi todo listo descarte algunas cosas. Espero tener tiempo de colocar la lista de cosas.
Para responder a todos los que me preguntan si llevo GPS, pues no, no entró en el presupuesto así como otras cosas. Solo una brújula para guiarme en el salar y demás pasos difíciles a cruzar.
En una de las fotos aparece un aparato que parece un GPS pero en realidad es solo un reloj con termómetro que le arranque a una caja portalápices jajaja. El soporte de las alforjas son dos tiras de aluminio que le saqué a la mochila y adapte a la moto.
Iba a mandar a hacer las alforjas de metal pero me salían muy caras, las hice en lona y a un buen precio.:) Con respecto al tema del
casco pues les diré que me iré con mi casquito al cual me acostumbré. Nunca usé un casco cerrado y tampoco da el presupuesto para otro. El tema de los repuestos es otra odisea pues no hay por ningún lado. Llevo algunas cosas de aquí pero no todas pues después de tanto esperar
no llego el pistón que necesitaba.
Los rumores en Rusia son que la fabrica está a punto de cerrar así que será dura la cuestión. La araña colorida sujeta todo jejeje la armé con elásticos sueltos. El sobre súper impermeable para el mapa con plásticos simples para hojas carpeta. La maletita que está
detrás de la moto era de unos maquillajes. La botella negra para el agua (tomatodo) y soporte de aluminio de la bicicleta de mi amigo lucho. etc, etc, etc. Pues sí, no es viaje de lujo, es a lo gaucho jejeje. (Foto Belén Tinajero)